Un recorrido por sus más de 135 años de historia

Recorrido teatralizado por los espacios más representativos del mítico Teatro Lara de la mano de alguno de sus personajes más célebres.

Fechas: 22 de enero y 26 de febrero 12:00h

Duración 60 min.

Teatralización a cargo de Los Absurdos Teatro.

Precio por persona: 12€

Precio grupo 10 € * Si tienes un grupo de más de 20 personas, ponte en contacto con nosotros en info@teatrolara.org

Para realizar la actividad, es condición indispensable haber llegado a 40 plazas vendidas por visita. Si no se llega a este número, notificaremos y haremos la devolución de las entradas al menos una semana antes de cada visita.

El teatro construido por Don Cándido Lara, de quien toma su nombre, se inauguró el 3 de septiembre de 1880. Desde entonces ha permanecido abierto, salvo cortos periodos de cierres provisionales. Se inauguró durante el reinando Alfonso XII, cuando aún no existía la luz eléctrica, el Metro de Madrid o la Gran Vía. En él se estrenaron ‘Los intereses creados’ (1907) o ‘El amor brujo’ (1895), entre otras grandes obras. Tuvo compañía residente hasta la década de 1960. 

Pero, “¿a quién se le ocurre hacer un teatro en barrio excéntrico, de acceso difícil, sin tranvías próximos y entre callejuelas angostas y poco simpáticas? Va al fracaso seguro, por meterse donde no le llaman”.

> > Así lo vaticinó en su crónica un redactor del diario ABC el día del estreno, y se quedó tan ancho. Ignoro la valía del periodista, pero desde luego dotes para la adivinación no tenía…  Y es que la Bombonera de Don Cándido Lara sigue levantando el telón cada día desde que lo hiciera por primera vez un 3 de septiembre de 1880.

> >     Y son ya ciento treinta y cinco  años de aplausos corriendo calle abajo por la corredera de San Pablo; ciento treinta y cinco años latiendo en los actores, directores, sastres, regidores y aquel señor bajito que siempre andaba apuntando; ciento treinta y cinco años de encuentros trasnochados, de comedias hilarantes, de mil dramas sufridos por actores bien amados; butacas, candilejas, tramoyas, decorados…  Ciento treinta y cinco años en los que se funden lo vivido y lo soñado, lo aplaudido y  lo pitado, lo real con lo falsario. En definitiva, ciento treinta y cinco años de uno de esos lugares míticos por mágicos, en los que el tiempo se mide sin futuro y sin pasado, detenido en el presente que se está representando.

> >     Y hoy se abren las puertas para contar la historia de este espacio, el caleidoscópico retrato de un teatro  que soñó aquel audaz empresario que respondía al nombre de Cándido. Y ustedes están invitados cual si fueran la claque de antaño, aquellos jornaleros del aplauso que arrancaban los vítores de un público entregado.

> >     Recorreremos con ustedes la zona noble con su palco y su saloncito; el parnasillo donde los autores peleaban sus escritos, y el olor a maquillaje de los camerinos. La tramoya, los retales de telones, los angostos pasillos… Y, a lo mejor, hasta vemos un fantasma y un furtivo pasadizo que hoy conduce a ningún sitio. Y saldremos al final del laberinto al escenario, donde, desde hace ciento treinta y cinco años, todo brilla con más brillo.

Texto: Alfonso Mendiguchía @LosAbsur2