Las heridas del viento Teatro Lara

2ª temporada: Todos los miércoles del 1 de octubre al 17 de diciembre 20:15h

La muerte de su padre obliga a David a hacerse cargo de su legado. Entre sus pertenencias encuentra algo inesperado: las cartas de amor de otro hombre. Desconcertado por el descubrimiento, decide visitar al supuesto amante de su progenitor y descubrir la verdad.

Premio Ceres de Teatro 2014 a la Mejor Actriz.

Premio Unión de Actores 2014 a la Mejor Actriz Protagonista de Teatro.

Finalista Premios Max Mejor Actriz Protagonista.

Recomendado por la comisión artística de la Red Nacional de Teatros.

“Una verdadera lección interpretativa”. Marcos Ordóñez (El País)

“Una obra maestra” (El Periódico)

“Kiti Mánver hace un trabajo descomunal”. Liz Perales (El Mundo)

“Uno de los textos más bellos y conmovedores vistos últimamente”. Eduardo López (El País)

“Una auténtica joya”. Julio Bravo (Una habitación con vistas)

“Un drama de primera clase” (The Miami Herald)

“Uno de los textos más brillantes que se han escrito en los últimos años”. (Mibutaquita.com)

 Palabras del Autor

“¿Somos dueños de nuestras decisiones o unas meras marionetas en manos del destino? Está claro que no elegimos nacer y, en la mayoría de los casos, no elegimos morir. Pero ¿qué ocurre con todo lo que hay en medio? En resumidas cuentas, ¿qué ocurre con nuestra existencia? ¿Somos responsables de nuestros sentimientos? ¿Nos enamoramos de la persona que elegimos? ¿O es el amor quien nos elige y zarandea a merced de su caprichoso viento? La casualidad y el azar nos envuelven una y otra vez, como una peonza que gira sobre sí misma y que, desde luego, no tiene intención de detenerse. Al menos no hasta que ella lo decida. Claro que siempre tenemos la opción de alargar la mano y, rozándola levemente con la punta de los dedos, alterar el curso de sus caprichosas piruetas. O al menos intentarlo. Ese es todo el consuelo que nos queda en ese corto espacio de tiempo que transcurre entre nuestro primer aliento y el último suspiro. Ese corto espacio de tiempo que llamamos vida…”. Juan Carlos Rubio